Los pañuelos oncológicos de este invierno

Los pañuelos oncológicos son fáciles de colocar y resultan favorecedores

Este invierno la llegada del frío ha sido algo tardía, por lo que se espera que también tarde en marcharse. Le seguirá la llegada de la primavera, que como ya sabemos, es inestable y puede traer consigo días particularmente frescos. Los pañuelos oncológicos son un complemento tan práctico como estético, protegiendo la cabeza del incómodo frío tanto en la calle como en casa.

Además, hay diferentes modelos o tipos de pañuelos oncológicos: adaptados, tubulares, en turbante… Pueden usarse solos o en combinación con peluca, resultando en todos los casos fáciles de colocar y favorecedores. Durante los meses más fríos del año los pañuelos oncologicos pueden ser de tejidos como lana o tejido polar, sin que por ello pierdan su ligereza y comodidad. No obstante siempre se puede contar con modelos de algodón, para quien ame especialmente este tejido, que puede estar combinado con seda o gasa. 

Los también conocidos como pañuelos cabeza quimioterapia, son talla única e incorpora algún elemento de ajuste cuando el tejido no es elástico. Están diseñados de tal manera que aportan volumen donde sea necesario, y sus colores y estampados facilitan verse mejor ante el espejo.

Los pañuelos oncológicos en tono burdeos, azul marino y negro, combinan fácilmente con las prendas invernales

Comodidad y calidez con tu pañuelo oncológico

Los pañuelos oncológicos de un tejido llamado lana fría, a pesar de su nombre son perfecto para las temperaturas bajas. Su tejido incorpora tecnología 37,5º, lo que significa que ayuda a mantener la cabeza a esa temperatura, ya que en sus materiales incluye partículas de coco y minerales. Los colores recomendados para el inviernos son el azul marino, el burdeos y el negro, ya que son tonos que además de combinar con todo, resultan muy idóneos en las estaciones frías. Pero para quien guste de los colores vivaces como un tono coral o tostado, también los encontrará en este modelo de pañuelo de tira corta.

Los turbantes de lana con forro de bambú, también son especialmente cálidos, con estampados discretos que combinan muy bien con la mayoría de las prendas. Los pañuelos oncológicos tipo turbante en tejido de algodón con forro de bambú, también son llevaderos tanto en invierno como en otras estaciones del año. Para la temporada de invierno, los colores tendencia en turbantes son toda la gama de grises, azules y malvas, que incorporan estampados discretos para aportar más vivacidad al diseño.

Los pañuelos oncológicos para los más pequeños incorporan diseños vivaces y divertidos

Dónde encontrar los pañuelos oncológicos más favorecedores

Son muchas las personas de todas las edades y sexos que, durante un período de su vida, deben someterse a un tratamiento para combatir el cáncer. Hablar de esta enfermedad no es un tabú, porque son muchas personas que le hacen frente, y no por ello deben renunciar a embellecerse. 

Quienes saben mucho de ello son Animare, una empresa creada desde la sensibilidad por personas que conocen en primera persona esta enfermedad. Animare es un centro integral donde además de mimo, acogida, calidad, honestidad y calidad, pueden encontrarse todos los productos necesarios para que nuestras imagen reflejada en el espejo nos devuelva una sonrisa. Pañuelos oncológicos de diferentes modelos, gorras, pelucas, prótesis, estética, cosmética, ortopedia, corsetería, sistema de integración capilar… Sin lugar a dudas, un lugar muy especial al que recurrir, porque la belleza tal vez no cura, pero sí nos ayuda a ser más felices.  

Los pañuelos oncológicos tipo turbante pueden ser de tejidos como algodón, fibra de bambú o lino, y combinaciones con lana o tejido polar.


Lectora voraz desde que era una niña, pronto aprendió a contemplar el mundo con la mirada entre curiosa y soñadora de quienes aman la literatura. Algunas de las horas más gratas de su vida las ha pasado sumergida entre las páginas de un libro, pero sin renunciar por ello al "mundanal ruído". Porque también aprendió tempranamente que, la única forma de entender la mayoría de las historias, es viviéndolas.